Un lugar que te haga respirar

Laura Borao - Un lugar que te haga respirar

Cierra los ojos. Recuerda tu escuela, donde estudiaste cuando eras pequeño. Ahora, ábrelos y mira a tu alrededor. Observa los detalles, los espacios. Mira las paredes. Respira, huele. Compara ambas ¿Cuánto ha cambiado la estructura arquitectónica de los colegios? O mejor, ¿Cómo han cambiado sus aulas, la biblioteca, los pasillos, el comedor, la recepción o los talleres?

Miedo me dan las respuestas a estas sencillas cuestiones ya que soy consciente de que no hemos sabido adecuar los espacios educativos a las nuevas metodologías. Si llevamos años (décadas) intentado innovar en educación, ¿porqué seguimos manteniendo las clases rectangulares, estrechas, con los pupitres dobles y situados en fila mirando hacia la pizarra? ¿Por qué hay tanta diferencia entre un aula de infantil a una de primaria? ¿Qué pasaría si utilizamos un proyector móvil que pueda hacer cambiar la distribución del aula cada vez que lo consideremos? ¿Y si damos clase en el patio? ¿Y si no hubiera pasillos?

En esta revolución que intentamos provocar en educación, nos hemos quedado cojos al no dotar de la importancia que se merece el diseño de los lugares en los que enseñamos (y aprendemos).

 

¿Qué nos hace sentir los espacios cerrados, con poca luz natural, sin ventilación, con mesas inamovibles y con una idea estática de cómo utilizarlas? A mí, estrés, claustrofobia, tensión, desilusión, tristeza, insatisfacción o nerviosismo. ¿Cómo influye en nuestras emociones? ¿Y en la de nuestros alumnos? ¿Quién no ha pensado, en alguna ocasión, que una determinada aula estaba maldita, tenía malas vibraciones o estaba construida sobre un cementerio indio que provocaba que, quien entrara allí, como poco, saliera con sarpullidos? Cada vez estoy más convencida que el entorno influye en el aprendizaje. Deberían ser espacios que despierten la curiosidad, la atención, la creatividad, los juegos, las emociones, el respeto, la colaboración, la comunicación, etc. Lugares hechos para niños… ¿Por qué la mayoría de los alumnos no llegan al mostrador de recepción? ¿O a la mesa de profesor? Por cierto, ¿qué función tiene la mesa de profesor? Actualmente, ¿qué sentido tiene? Solamente pienso en el espacio libre que dejaría para (des)montar el aula y hacer estructuras diferentes.

 

Según la European Schoolnet, en la descripción de su proyecto sobre las aulas del futuro (Future Classroom Lab) nos dan las directrices que favorecen el desarrollo integral de las competencias en sus discentes, diferenciando las zonas necesarias en el aula:

 

Zona para “investigar” (Investigate): Espacio para trabajar en grupo, explorar e investigar. Resolución de problemas o programación de robots.

Zona para “Interactuar” (Interact): Con pizarra interactiva. Fomento de la interacción y la participación.

Zona para “Desarrollar” (Develop): Realizan manualidades, ver vídeos, escuchar podcasts o experimentar con app.

Zona para “Crear” (Create): Creación de vídeos y presentaciones.

Zona para “Intercambiar” (Exchange): Trabajo en pequeños grupos, ABP y habilidades para la dirección de proyectos.

Zona para “Presentar” (Present): Área para presentar sus trabajos que favorece la participación y el debate.

 

¿Cuándo es futuro?

 

La escuela debe ser un lugar que transmita la esencia y los valores de la institución y no ser contradictorios. Espacios que transmitan paz, calidez, ilusión, y serenidad harán centrar nuestra atención y la de nuestros alumnos.

¿Cómo nos sentimos cuando estamos en un lugar que nos recuerda algún momento feliz, un espacio abierto, con luz natural, en el que puedas respirar? ¿Cómo afecta a nuestro cerebro? Referente a esto, ha nacido un nuevo concepto, “Neuroarquitectura” donde se pretende adecuar el entorno arquitectónico a una mejora en el proceso de enseñanza/aprendizaje. Mejores espacios, mejor rendimiento. Es una asignatura pendiente igual de importante que el resto de innovaciones educativas.

 

“La arquitectura es la voluntad de la época traducida a espacio.” Mies van der Rohe (1886 – 1969).

¿Tienes un hijo adolescente y necesitas algún recurso para lidiar con esa personita que va creciendo en tu casa? 

 

Laura nos da herramientas para que con imaginación ataquemos el día a día, y podamos encontrar soluciones, a las situaciones con las que nos podemos encontrar, e incluso, porque no? adelantarnos a las mismas.…. te apetece conocer más de Laura, te invito a que te sumes a  la inquietud de Laura por un mundo mejor en la educación, también en Facebook