Seguimos creciendo​

Como decía una canción del Dúo Dinámico (mis alumnos no los conocerán, pero es lo que tiene ser hija de una de sus fans), “Ha llegado el final…”

Han sido dos años de formación sobre nuevas metodologías y evaluación donde un equipo de profesores hemos recorrido un largo (y en algunas ocasiones, escarpado) pero emocionante camino. Nos llevamos una maleta llena de experiencias y nuevos recursos para llevar al aula con un mismo fin: lo mejor para nuestros alumnos.

 

Fui la primera de mi equipo en exponer mi trabajo final, es lo que tiene la B de mi apellido. Estaba nerviosa, muy nerviosa, no lo voy a negar, pero con ganas de contar lo que había elegido decir. Mi cabeza sabía que no tenía de qué preocuparme pues era explicar mi experiencia en el aula con lo aprendido en el posgrado, pero mi corazón no podía evitar latir fuerte y el nudo de la garganta que tragué, instalarse en mi estómago. Me acordé de mis alumnos cada vez que tienen que exponer, cómo de nerviosos los percibo, cómo les tiembla la voz o miran sus anotaciones de reojo. Un “Tranquil, no passa res” (Tranquilo, no pasa nada) es lo que les digo acompañado de un abrazo para reconfortarlos. No estuvieron presente, pero ya me dieron sus ánimos el día anterior. Los adoro. Creo en los ángeles de la guarda, porque son ellos, mis alumnos, los que me acompañan.

Entré en el aula, respiré hondo y conté mi experiencia: Flipped Classroom, Aprendizaje Cooperativo y Aprendizaje Basado en Juegos con nuestro “Trivialencià”. Otros de mis compañeros eligieron Gamificación, Evaluación, Inteligencias Múltiples o Cómo gestionar la implementación en el aula… Buenos trabajos porque están hechos desde el corazón de un profesor.

Hemos sido unos privilegiados. Afortunados por poder aprender de los mejores, de otros profesores que no se han limitado a vomitar teoría que puedes encontrar con un “buscar” (o una lupa) en internet. Profesores que viven dentro de las aulas y no en un despacho investigando sobre las nuevas metodologías que convienen a las generaciones de alumnos que jamás han visto. Nos han enseñado y demostrado cómo aplicarlo en el aula a través de sus propias experiencias, anécdotas e incluso de los errores que ellos cometieron y que supieron mejorar.

 

Ahora, nuestra labor es transmitir todo lo aprendido en el trayecto al resto de compañeros. Ellos serán los encargados de redondear los cantos de las piedras que encuentren en el camino con su propio estilo y personalidad, creando, quién sabe, metodologías nuevas o actualizando las que ya implementaban.

Un “Quiero hacer lo que vosotros estáis haciendo, ¡enséñame!” de alguno de tus compañeros, es la mejor manera de saber si las cosas están funcionando con los pequeños cambios ya que, hasta otros profesores se han dado cuenta de la motivación y las ganas por aprender de los alumnos con las nuevas metodologías aplicadas en clase.

Siempre digo que tenemos que ser los profesores que desearíamos para nuestros hijos y por muy buenas notas que sacara en la carrera (o no), no nos hace ser buenos profesores. El verdadero medidor es el día a día en el aula, las caras de tus alumnos… Ellos no nos pueden engañar.

Como he dicho en más de una ocasión, mis alumnos de hoy no se parecen a los alumnos que tuve hace 15 años cuando empecé, pero ni siquiera a los de hace 5 cursos… Pero es que yo tampoco soy la misma. No puedo pretender dar las clases de la misma manera que lo hacía en cursos pasados. Es más, incluso estando en el mismo curso académico, no puedo dar todas mis clases exactamente igual… Porque los alumnos son diferentes, porque no es lo mismo tener clase a las 8:15h que a las 16h, porque, aunque se hagan las clases en septiembre lo más equitativas posible, siempre te sorprenden.

 

¿Qué es lo más importante? Que te sepas amoldar a sus necesidades. ¿Y cómo puedo llegar a conseguirlo? Con sentido común, lo primero; con formación continua, lo segundo. Siempre hay que estar al día, saber cuáles son esas necesidades, cambiar estructuras en el aula que en el pasado nos funcionaron, pero sin descartarlas totalmente ya que en algún momento dado serán necesarias.

Seguimos aprendiendo, seguimos creciendo…

 

(Gracias a Innovación Maecenas, a J.Navalpotro y a todos los profesores que han participado en este crecimiento)

¿Tienes un hijo adolescente y necesitas algún recurso para lidiar con esa personita que va creciendo en tu casa? 

 

Laura nos da herramientas para que con imaginación ataquemos el día a día, y podamos encontrar soluciones, a las situaciones con las que nos podemos encontrar, e incluso, porque no? adelantarnos a las mismas.…. te apetece conocer más de Laura, te invito a que te sumes a  la inquietud de Laura por un mundo mejor en la educación, también en Facebook

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