Holidays

Laura Borao - HOLIDAYS

¡Por fin vacaciones! Ah, no, espera un poco que no, que no nos vamos todavía. Voy a confesaros algo, resulta que aquello de “¡Qué bien viven los profesores con tres meses de vacaciones!” , es mentira.

 

Un familiar siempre me decía: “El mejor empleo del mundo es el trabajo de un cura, el sueldo de un ministro y las vacaciones de un maestro”.

Para las nuevas generaciones de futuros maestros, no escojáis nunca la educación por las supuestas vacaciones que se tienen. No os compensarán si realmente no lo hacéis de corazón.

 

Seguramente muchos de los que lean estas líneas conocerán a más de un docente que ya esté de vacaciones, haberlos haylos, pero no hay que generalizar ya que hay muchos otros que seguimos trabajando en el centro o en casa o en la playa o en el pueblo de los abuelos…Porque, quien es profesor de vocación (de los de verdad), le resulta muy complicado desconectar, dejar de preparar sus clases para el curso que viene, mejorar aspectos que no le funcionaron, innovar para sus futuras clases o se plantea (debería siempre) algunos cambios aunque el curso pasado haya funcionado…Porque ser profesor no es solamente “tener muchas vacaciones”. Están formando y colaborando estrechamente con las familias (las que se implican que, afortunadamente son muchas) para educar personas que el día de mañana serán nuestros mecánicos, ingenieros, dependientes, médicos o granjeros, que, casualmente, son los hijos de la gente que infravalora esta profesión.

 

Aún queda un poco más. Un último esfuerzo. Un último empujón. Un último intento. Solamente quedan unas recuperaciones, unas pocas memorias más, unas cuantas programaciones, muchas reuniones, no nos olvidemos de la confección de los distintos planes de mejora de los anteriores planes de mejora o unas revisiones de todos los planes confeccionados durante el curso, que no ganamos para todas las siglas que utilizamos.

Por favor, hagan llegar unos sacos de automotivaciones. Unos “Tú puedes” (o “You can” que parece que si te lo dicen en inglés lleva doble dosis), unos más de “Eres bueno” o  “Ellos no podrán contigo” no estarían nada mal en estas fechas en las que nos encontramos.

 

Quien es padre/madre sabe lo que cuesta educar a un hijo. Lo que cuesta que adquiera unas habilidades, que sea respetuoso, amable, constante, que además estudie, etc. Todas esas labores, dependiendo de la etapa (cada una tiene su aquel, no nos confiemos), que se trabajan en casa y que la escuela colabora a seguir adelante y en muchas ocasiones esa labor no es valorada lo suficiente por tener “muchas vacaciones”. Y es curioso que cuando más se acuerdan de ellos es en la época estival, durante las vacaciones que comparten con sus hijos, cuando pasan más tiempo con ellos que dicen “¡Qué ganas tengo de que empiece el colegio!” ¿Ah, si? 

Otros, afortunadamente, empatizan con la labor docente sabiendo las dificultades que ellos encuentran teniendo uno, dos o tres hijos. ¿Qué pasa cuando entras en clase con 25 o 30 personitas tan diferentes entre ellos? ¿Cómo resuelves esa ecuación? Pues de la mejor manera posible, respirando hondo, sonriendo, aplicando el sentido común y recordando por qué te hiciste profesor…Para aprender de cada uno de ellos mientras intentas enseñarles algo.

 

Quien tiene un docente cerca o convive con él (tiene un tesoro), seguro que habrá lanzado frases como: “Siempre estás trabajando”, “¿Qué haces con esas cartulinas?”, “Deja de corregir y descansa” o “Apruébales a todos”. Y ellos te habrán contestado, “Sí, acabo ya. Es que tengo que prepararme la clase de mañana para hacerla más motivadora”, “Es que tengo a Pepito que no sé qué le pasa y estoy investigando para ver cómo puedo llegar a él” o “Espera que conteste este correo de la madre de Pepita y voy a cenar”.

 

Yo soy una privilegiada, y no por las vacaciones, sino por poder trabajar en lo que me apasiona y saber que cada uno de mis alumnos se lleva un pedacito de mí (y yo de ellos).

 

¡Seguimos luchando!

 

 

¿Tienes un hijo adolescente y necesitas algún recurso para lidiar con esa personita que va creciendo en tu casa? 

 

Laura nos da herramientas para que con imaginación ataquemos el día a día, y podamos encontrar soluciones, a las situaciones con las que nos podemos encontrar, e incluso, porque no? adelantarnos a las mismas.…. te apetece conocer más de Laura, te invito a que te sumes a  la inquietud de Laura por un mundo mejor en la educación, también en Facebook