Evolución Pokemon

Laura Borao - Evolución Pokemon

Que nuestros alumnos no son los mismos de los de hace, ni siquiera, cinco años, lo sabemos. Que los cambios se producen a tal velocidad que, cuando creemos haberlos detectado, se han convertido en rutinas, también lo tenemos claro. Y que, algunos de nosotros, notamos tal movimiento bajo nuestros pies que nos sacude la columna hasta empujarnos a “HACER”, obvio.

Pero, ¿cómo emprender ese camino? ¿O estamos ya en él sin ser del todo conscientes y nos dejamos llevar por la corriente?

 

No hace mucho, alguien muy cercano a mí, me dijo que todo esto iba tan deprisa que ella se quedaba haciendo calceta. Porque conozco a esa persona sé que será la primera en “ponerse a bailar”, pero me recordó que, desgraciadamente, muchos nos quedamos parados viendo la vida pasar (y no me refiero solamente a los docentes).

Como en casi todo, tenemos dos elecciones:

La primera, a pesar de haber escogido la mejor profesión del mundo (a mi parecer), a pesar de saber la responsabilidad que conlleva nuestra labor para con la comunidad educativa (porque no son solo tus alumnos), eliges seguir estancado y decides hacer lo mismo que hicieron contigo cuando tú eras estudiante. Da igual lo que pase ahí fuera, no importan las habilidades que demanden mañana en tus alumnos… Tú escoges mantenerte calentito en tu burbuja, en tu zona de confort, sin levantar la cabeza y despertar.

O, como segunda opción, puedes ser de los que sean conscientes del movimiento y que además quieras provocarlo.

 

Y con esto no quiero decir que nos volvamos locos y que rompamos radicalmente con nuestras estructuras. Nos cuesta romper, pero cuando lo hacemos, tendemos a hacerlo drásticamente y nos movemos por modas educativas. Y no debería ser así, en el equilibrio está la felicidad, en todos los sentidos. Tenemos que aprender a aunar ambos mundos, lo mejor de cada uno.

 La innovación en educación es un menú de MasterChef y los distintos platos son las distintas metodologías que utilizamos para que nuestros alumnos sepan desenvolverse en la vida del futuro, donde se pueden combinar sistemas más tradicionales con las “últimas tendencias”. En la diversidad está el buen gusto.

 

Los educadores debemos escuchar a los expertos en las empresas que son los que contratarán mañana a nuestros alumnos de hoy para saber qué habilidades necesitan tener.

Si leo un artículo en El Confidencial donde hablan de profesiones que jamás me hubiera imaginado que pudieran existir y Anna Quintero, directora de marketing y comunicación del portal de búsqueda de empleo Infojobs, nos da pistas del tipo de personas que necesitarán: “El valor se aportará en la medida en que la persona sepa adaptarse a distintas situaciones. Todo será más interdisciplinar y las conexiones serán más importantes.” Por tanto, llegarán a alcanzar el éxito aquellos que sepan trabajar en equipos interdisciplinares y adaptarse a los posibles cambios. Tendremos que adaptarnos y amoldar nuestras clases en estos quehaceres que harán que nuestros discentes estén a la altura de las circunstancias.

Cuando nos dicen que las profesiones del futuro (no muy lejano) aún no están inventadas, ya no será esencial que nuestros alumnos sean enciclopedias humanas porque podrán obtener esa información en un tick en cualquiera de los dispositivos que tengan o, incluso, en el de un pensamiento. ¿Qué papel tendremos los educadores? Y ahora, ¿cómo nos ponemos por delante de ellos? Nosotros también somos aprendices, en constante evolución.

 

Como dirían mis adolescentes, nosotros también evolucionamos, como los Pokemons. Y, para conseguir esa “evolución Pokemon”, es fundamental, imprescindible, una formación continua de los docentes intentando estar a la (pen)última en estrategias educativas. 

Deben ser los equipos directivos los que marquen por dónde empezar esa "evolución" y que sean capaces de discernir qué formación es adecuada para alcanzar los objetivos propuestos en su plan estratégico, es primordial.

En esta línea, cuando tu centro propone una formación de ABP (Aprendizaje Basado en Proyectos o en Problemas) para los 80 profesores (aproximadamente) que completamos las tres etapas de educación obligatoria, en un fin de semana de noviembre, como poco, da vértigo. A atrevidos no nos gana nadie. Cada profesor, con sus circunstancias personales que han tenido que cuadrar para poder pasar el fin de semana con sus compañeros y seguir aprendiendo y lo dan todo porque saben que es una inversión a corto plazo, hace que sonrías y te sientas parte de una gran familia que tiene el mismo propósito: el bienestar de nuestro alumnado.

Como nos convertimos en alumnos para poder empatizar con ellos, vivir sus experiencias de aprendizaje, involucrarnos en la tarea, disfrutar del proceso, reparto de roles, seguir una investigación común, compartir trabajo con personas que de normal solamente te cruzas en la sala de profesores y hacerlo sonriendo porque el formador ha conseguido involucrarte hasta la exposición de tu proyecto.

Con este tipo de formación, aprendes formas distintas de motivar a tus alumnos (la gasolina que mueve sus cerebros). Nos transformarnos en sus guías porque buscan información en multitud de portales. Ellos son los que investigan, aprenden de forma activa. Aquel “Mira pero no toques” que nos enseñaron a nosotros, ya no sirve para ellos. Necesitan hacer para aprender. Desde un caso práctico extraen la teoría. Se lo cuentan entre ellos para adquirir mejor el conocimiento. Hay una exposición final cuidada que comparte el equipo… Sin ser conscientes del duro trabajo realizado, aprenden motivados.

 

Todas estas estrategias son las que les servirán el día de mañana en sus puestos de trabajo y podrán presumir de haber estudiado en un centro, con un profesorado, que se implicó en el cambio… E incluso, cuenta la leyenda que fueron los culpables de provocarlo.

 

 

¿Tienes un hijo adolescente y necesitas algún recurso para lidiar con esa personita que va creciendo en tu casa? 

 

Laura nos da herramientas para que con imaginación ataquemos el día a día, y podamos encontrar soluciones, a las situaciones con las que nos podemos encontrar, e incluso, porque no? adelantarnos a las mismas.…. te apetece conocer más de Laura, te invito a que te sumes a  la inquietud de Laura por un mundo mejor en la educación, también en Facebook